Escribe una conversación entre tu yo actual y tu sabiduría interior. Plantea tus dudas, miedos o confusiones actuales, y luego deja que la respuesta fluya sin filtrarla. Puede comenzar con: "Querida sabiduría, estoy confundida sobre..." y luego permite que la respuesta emerja naturalmente. No juzgues lo que surja; simplemente observa qué claridad te aporta este diálogo.